La rehabilitación de las Casas de los Ferroviarios de Gandia ha llegado a su fin después de una intervención integral que ha permitido actuar sobre 182 viviendas y transformar también su entorno urbano. El proyecto ha movilizado finalmente 6,2 millones de euros y ha combinado la reparación de patologías constructivas con actuaciones de eficiencia energética, retirada de fibrocemento, renovación de carpinterías e incorporación de aerotermia para agua caliente sanitaria.
La actuación se ha desarrollado sobre un conjunto residencial del distrito de Corea con importantes necesidades de conservación. El proyecto municipal contemplaba expresamente la intervención sobre las patologías identificadas en los Informes de Evaluación del Edificio (IEEV.CV), junto con una rehabilitación energética orientada a conseguir una reducción superior al 45 % del consumo de energía primaria no renovable en cada uno de los bloques.
La intervención no se ha limitado a los edificios. También se ha acometido la remodelación de la calle Calderón de la Barca, renovando infraestructuras, aceras, alumbrado, mobiliario y zonas verdes, de manera que la rehabilitación residencial se integra dentro de una actuación más amplia de regeneración urbana.
Tres bloques y 182 viviendas en las Casas de los Ferroviarios
Las conocidas como Casas de los Ferroviarios forman un conjunto de tres bloques residenciales distribuidos entre las calles Calderón de la Barca, Tirso de Molina, Cardenal Cisneros, Poeta Llorente y Perú. En total, la intervención alcanza 29 escaleras y 182 viviendas.
El origen del conjunto está ligado al crecimiento de esta zona de Gandia alrededor de la antigua estación del ferrocarril Alcoy-Gandia. La documentación sobre la intervención sitúa el comienzo de la construcción de las viviendas en 1944, en un proceso que se prolongó durante unos 16 años hasta mediados de los años sesenta. Los edificios más antiguos superaban así los 65 años y no habían recibido una rehabilitación estructural integral.
Esta antigüedad había dejado su huella en el estado de conservación. La documentación técnica de la actuación identifica patologías que requerían intervención y recoge que las obras incluidas en los Informes de Evaluación de los Edificios eran necesarias y, en numerosos casos, tenían carácter urgente.
Precisamente, el proyecto ha buscado actuar simultáneamente sobre dos problemas: prolongar la vida útil de los inmuebles y reducir de forma importante su demanda y consumo energético.
La rehabilitación energética de las Casas de los Ferroviarios
Una de las principales características de la rehabilitación de las Casas de los Ferroviarios de Gandia es el peso que adquiere la mejora energética.
El proyecto técnico establece tres actuaciones fundamentales: incorporación de aislamiento térmico exterior en las fachadas, sustitución de las carpinterías originales e instalación de sistemas de aerotermia para producir agua caliente sanitaria.
La intervención prevista sobre la envolvente incluye la aplicación de un Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE) en las fachadas principales, traseras y medianeras superiores, con determinadas excepciones en las fachadas posteriores de planta baja y galerías cerradas.
La documentación publicada sobre la obra cifra en aproximadamente 9.972 m² la superficie de SATE instalada, calificándola como la actuación de rehabilitación energética de mayor dimensión promovida hasta entonces por el Ayuntamiento de Gandia.
Con esta solución se actúa sobre uno de los principales puntos débiles de edificios residenciales construidos varias décadas antes de que las exigencias actuales de aislamiento térmico formaran parte de la normativa de edificación.
SATE de 80 mm para mejorar la envolvente térmica
El proyecto aporta además información técnica sobre la solución utilizada. Para uno de los bloques se especifica un sistema SATE de 80 mm de espesor, con una conductividad térmica declarada de 0,031 W/mK.
La colocación del aislamiento por el exterior permite mejorar térmicamente la envolvente manteniendo la superficie útil interior de las viviendas y favorece el tratamiento continuo de buena parte de los cerramientos.
En este caso, el SATE forma parte de una estrategia conjunta. La reducción del consumo energético prevista no depende exclusivamente del aislamiento de las fachadas, sino de la combinación de la mejora de la envolvente, las nuevas carpinterías y la modificación del sistema utilizado para producir agua caliente sanitaria.

Nuevas ventanas con rotura de puente térmico
La segunda gran actuación sobre la envolvente ha consistido en la sustitución de las ventanas y balconeras originales que todavía permanecían en los edificios.
El proyecto contempla carpinterías de aluminio con rotura de puente térmico y doble acristalamiento de baja emisividad. Para las ventanas se especifica una composición 4/18/4, mientras que para las balconeras se contempla un vidrio 4/16/3+3. La documentación establece para los acristalamientos una transmitancia térmica Ug de 1,4 W/(m²K).
También se han previsto nuevas ventanas para las cajas de escalera y la sustitución de las puertas de acceso a los zaguanes.
La actuación sobre huecos resulta especialmente relevante cuando se aborda una rehabilitación energética integral, ya que mejorar únicamente los cerramientos opacos sin atender a ventanas y balconeras limitaría el comportamiento global de la envolvente.
Aerotermia para el agua caliente sanitaria de las viviendas
El tercer componente de la estrategia energética es la aerotermia para la producción de agua caliente sanitaria (ACS).
El proyecto contempla equipos de aerotermia en los recintos residenciales, adaptándose a la configuración real de las viviendas, ya que existen casos en los que estas habían sido ampliadas o agrupadas.
La actuación permite reducir el peso de sistemas menos eficientes en la producción de ACS y complementa las medidas pasivas realizadas sobre la envolvente.
De esta forma, la rehabilitación de las Casas de los Ferroviarios de Gandia combina medidas destinadas a reducir las necesidades energéticas del edificio —SATE y carpinterías— con la incorporación de una tecnología de mayor eficiencia para cubrir una de las demandas energéticas habituales de las viviendas.
Un objetivo superior al 45 % de ahorro de energía primaria no renovable
La dimensión energética de la actuación está directamente relacionada con los requisitos de las ayudas utilizadas para financiar el proyecto.
La documentación técnica establece como objetivo conseguir una reducción superior al 45 % del consumo de energía primaria no renovable en cada uno de los bloques.
En el caso del Bloque I, por ejemplo, los cálculos del proyecto estimaban un ahorro del 47 %, pasando de un consumo de energía primaria no renovable de 144,95 kWh/m² año antes de la intervención a 76,59 kWh/m² año una vez reformado.
Durante la presentación de las obras, el Ayuntamiento explicó que el acceso a las ayudas estaba condicionado precisamente a alcanzar reducciones del consumo energético de entre el 45 y el 60 %, en función de los edificios.
Por ello, una parte fundamental de la inversión se ha concentrado en las actuaciones sobre la envolvente y las instalaciones energéticas.
Retirada del fibrocemento y reparación de patologías
La eficiencia energética, sin embargo, no era el único problema que debía resolver la intervención.
El proyecto contempla trabajos de mantenimiento y conservación destinados a corregir las patologías detectadas y prolongar la vida útil de los edificios. A ello se suma la retirada de los elementos de fibrocemento existentes.
La documentación técnica incluye el desmontaje de cubiertas realizadas con placas de fibrocemento y su sustitución por paneles sándwich, además de la eliminación de depósitos y otros elementos fabricados con este material.
También se han acometido actuaciones sobre elementos estructurales y zonas comunes. La intervención adquiere así un carácter integral: no se limita a incorporar aislamiento a unos edificios antiguos, sino que aprovecha la rehabilitación energética para resolver problemas previos de conservación.
De la rehabilitación de edificios a la regeneración urbana
El proyecto de las Casas de los Ferroviarios se extiende igualmente al espacio público que rodea las viviendas.
La principal actuación se ha concentrado en la calle Calderón de la Barca, donde se han renovado las infraestructuras y canalizaciones de agua, alcantarillado, electricidad y otros suministros. El proyecto ha ampliado además las aceras para ganar espacio peatonal, ha introducido mejoras de accesibilidad y ha incorporado vegetación a un tramo que carecía de arbolado.
Tras finalizar los trabajos se han renovado también el alumbrado, el mobiliario urbano y las zonas verdes.
Esta combinación de rehabilitación edificatoria y transformación del espacio público convierte la actuación en un ejemplo de intervención a escala de barrio, en lugar de abordar de forma aislada cada edificio.
Una inversión final de 6,2 millones de euros
Cuando comenzaron las obras en junio de 2025, el presupuesto anunciado ascendía a aproximadamente 5,2 millones de euros, de los que 4,73 millones correspondían a rehabilitación edificatoria y otros 583.000 euros a la reurbanización de Calderón de la Barca.
Una vez finalizada la actuación, el Ayuntamiento ha situado la inversión total en 6,2 millones de euros. Más de 5 millones se han destinado directamente a la rehabilitación de los edificios y el resto a la transformación del espacio urbano.
Según los datos municipales difundidos al cierre del proyecto, el 82 % de la financiación ha procedido de fondos europeos y aportaciones de las administraciones públicas, mientras que los propietarios han asumido el 18 % restante.
La actuación se ha apoyado especialmente en los fondos europeos Next Generation, que han permitido vincular las ayudas a mejoras cuantificables de eficiencia energética.
Los propietarios podrán acogerse además a deducciones fiscales de hasta el 60 % relacionadas con las actuaciones de mejora energética realizadas.
Las Casas de los Ferroviarios, dentro de una estrategia más amplia en Gandia
La rehabilitación de las Casas de los Ferroviarios de Gandia no constituye una actuación aislada. El Ayuntamiento está desarrollando otros programas de rehabilitación residencial y regeneración urbana en las zonas de Safor y Benicanena.
Los tres ámbitos suman actuaciones sobre más de 350 viviendas, con una inversión pública conjunta de 10,4 millones de euros. Según la planificación municipal comunicada en septiembre de 2026, las actuaciones de estos programas deberían estar completamente terminadas a finales de octubre.
A estas inversiones se añaden actuaciones promovidas por comunidades de propietarios en otros puntos de Gandia. Actualmente se desarrollan intervenciones en 16 edificios que agrupan 519 viviendas, movilizando cerca de 14 millones de euros de inversión privada.
La suma de actuaciones públicas y privadas sitúa así en torno a 25 millones de euros la inversión destinada a rehabilitación de viviendas y regeneración de barrios en la ciudad.
La finalización de las Casas de los Ferroviarios muestra, además, cómo las ayudas a la rehabilitación energética pueden servir para abordar simultáneamente problemas que van más allá del consumo: edificios envejecidos, patologías constructivas, materiales que deben retirarse, envolventes deficientes, instalaciones poco eficientes y espacios públicos necesitados de renovación.
Después de décadas sin una rehabilitación integral, los tres bloques afrontan ahora una nueva etapa con una envolvente térmica mejorada, nuevas carpinterías, producción de ACS mediante aerotermia y actuaciones de conservación que buscan prolongar la vida útil de las 182 viviendas.
