El Gran Concurso del Hormigón ha celebrado en El Escorial (Madrid) la primera final nacional presencial de su historia, una cita en la que estudiantes de Bachillerato y Formación Profesional han puesto a prueba sus conocimientos sobre dosificación, amasado, compactación y comportamiento del hormigón. El certamen alcanza este año su tercera edición después de haber movilizado a 8.494 estudiantes de 988 centros educativos de toda España.
La iniciativa de los Colegios Oficiales de Aparejadores y Arquitectos Técnicos busca, además, acercar la Arquitectura Técnica a jóvenes que próximamente tendrán que decidir su futuro académico y profesional, en un momento en el que el sector de la construcción necesita incorporar nuevos perfiles cualificados.
La final del Gran Concurso del Hormigón celebrada el 23 de septiembre todavía no tiene ganador. Las 31 probetas de hormigón fabricadas durante el encuentro tendrán que completar su periodo de curado antes de someterse a los ensayos de resistencia previstos para el próximo 21 de octubre de 2026.
Primera final presencial del Gran Concurso del Hormigón
El Gran Concurso del Hormigón nació en Navarra en 2024 como una experiencia piloto. Un año después se extendió a once provincias y en su tercera edición ha alcanzado las 31 provincias, con la colaboración del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE), que agrupa a los Colegios de Aparejadores y Arquitectos Técnicos y representa a más de 50.000 colegiados.
El crecimiento experimentado en apenas tres ediciones queda reflejado en las cifras de participación: 988 centros educativos registrados y 8.494 estudiantes durante el curso 2026.
La final nacional supone además un cambio respecto a la edición anterior. En 2025, cuando participaron once provincias, esta última fase tuvo que desarrollarse por videoconferencia desde las diferentes sedes colegiales. En esta ocasión, los equipos clasificados han podido enfrentarse al reto de manera presencial en El Escorial.
40 minutos para fabricar una probeta de hormigón
El planteamiento del Gran Concurso del Hormigón busca trasladar a los estudiantes algunos de los principios que condicionan el comportamiento de este material en una situación eminentemente práctica.
Cada equipo ha estado compuesto por cuatro estudiantes acompañados por un docente. Todos han recibido la misma bolsa de materiales y han dispuesto de 40 minutos para elaborar su mezcla y fabricar la probeta que posteriormente será ensayada.
Los materiales han sido aportados por Holcim para garantizar unas condiciones iniciales comunes. A partir de ahí, los participantes han tenido que tomar sus propias decisiones sobre aspectos como la dosificación, la relación agua-cemento, el amasado o la compactación, variables que influyen directamente en las prestaciones finales del hormigón.
El ejercicio permite así aproximarse de forma práctica a un material fundamental en construcción y comprobar cómo pequeñas modificaciones durante su preparación y puesta en obra pueden modificar sus características finales.
Las probetas se romperán a los 28 días
Una de las particularidades del concurso es que el ganador no puede conocerse al terminar la jornada.
Las 31 probetas fabricadas en la final serán trasladadas al laboratorio y deberán completar los 28 días de curado utilizados como referencia para determinar la resistencia del hormigón. Su rotura está programada para el 21 de octubre, fecha en la que se conocerá qué equipo ha conseguido el mejor resultado.
El centro ganador recibirá 3.000 euros para desarrollar un proyecto de investigación y el alumnado del equipo vencedor obtendrá un viaje Interrail por Europa durante un mes.
Probetas que ya han superado los 40 N/mm² en las fases provinciales
Los resultados obtenidos durante las fases provinciales ofrecen una referencia sobre el nivel alcanzado por algunos de los participantes.
La mejor marca del curso corresponde al IES Fray Pedro de Urbina, de Miranda de Ebro (Burgos), cuya probeta alcanzó 43,6 N/mm². Le siguen el CIFP Rodríguez Fabrés de Salamanca, con 43,3 N/mm², y el IES Ramón Pignatelli de Zaragoza, con 40,8 N/mm².
La media obtenida por los ganadores provinciales se situó en 33 N/mm². Como referencia comparativa incluida por la organización, un hormigón estructural para un edificio convencional de viviendas se especifica habitualmente en torno a 30 N/mm².
Estos resultados ayudan a trasladar al alumnado uno de los conceptos centrales del concurso: fabricar hormigón no consiste únicamente en mezclar cemento, áridos y agua, sino en controlar numerosas variables capaces de modificar las prestaciones finales del material.
El concurso busca despertar vocaciones en Arquitectura Técnica
La vertiente técnica del certamen está ligada a otro de sus objetivos: dar a conocer la Arquitectura Técnica entre estudiantes de Bachillerato y Formación Profesional.
Según explica la organización, una parte importante de los jóvenes participantes desconocía previamente esta profesión. El arquitecto técnico interviene en diferentes fases del ciclo de vida de un edificio, desde la dirección de la ejecución material y el control de calidad de las obras hasta la seguridad, la rehabilitación energética, el mantenimiento del parque construido o la digitalización de los procesos constructivos.
Nagore Azuabarrena, vocal de la Comisión Ejecutiva del CGATE, resume precisamente uno de los problemas que pretende abordar la iniciativa:
“No nos falta trabajo, nos faltan profesionales que sepan que esta profesión existe”.
El representante de CODATIE Antonio Ros incide asimismo en la diferencia existente entre las oportunidades profesionales y el conocimiento de estos estudios entre quienes deben elegir carrera, señalando que no llegan suficientes estudiantes a las aulas para responder a la demanda existente.
Del control del hormigón a la rehabilitación de edificios
El planteamiento del Gran Concurso del Hormigón permite también acercar al alumnado algunas de las responsabilidades que posteriormente pueden asumir los profesionales de la Arquitectura Técnica.
Además de intervenir en obra nueva, estos técnicos participan en ámbitos especialmente vinculados con la transformación actual del parque inmobiliario, como la rehabilitación energética de edificios, su mantenimiento y conservación o la incorporación de herramientas digitales a los procesos constructivos.
El conocimiento de los materiales y el control de su correcta puesta en obra forman parte de esa actividad profesional. De ahí que el concurso utilice un ejercicio aparentemente sencillo —conseguir una probeta con las mejores prestaciones posibles partiendo de unos mismos materiales— para introducir conceptos relacionados con calidad, ejecución y comportamiento de los materiales.
San Roque gana el Premio Nacional de Creatividad
Aunque habrá que esperar hasta octubre para conocer al ganador de la prueba técnica, durante la final sí se ha resuelto el Premio Nacional de Creatividad.
El galardón ha recaído en el IES José Cadalso de San Roque (Cádiz), que consiguió 98 puntos en la votación realizada por los Colegios participantes. En segunda posición quedó el IES Zapatón de Torrelavega (Cantabria), seguido del IES Zizur (Navarra).
El centro ganador recibe 2.000 euros. En esta modalidad han participado 138 centros educativos de toda España con piezas audiovisuales en las que los propios estudiantes explican su proceso de trabajo.
Un certamen que ha pasado de una provincia a 31 en tres años
La evolución del Gran Concurso del Hormigón muestra el crecimiento de la iniciativa desde aquella primera prueba desarrollada en Navarra en 2024.
De una única provincia se pasó a once en 2025 y a 31 en 2026, mientras que el número de participantes ha alcanzado los 8.494 estudiantes. El encuentro cuenta con la colaboración del CGATE y con el patrocinio de la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado (ANEFHOP).
El siguiente momento clave llegará el 21 de octubre. Será entonces, una vez ensayadas las 31 probetas fabricadas en El Escorial, cuando se conozca qué equipo consigue la mayor resistencia y se proclame ganador de la tercera edición del concurso.
