El empleo en la construcción atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años. Los principales oficios cualificados del sector alcanzaron 1.418.367 trabajadores en España durante el primer trimestre de 2026, la cifra más alta de toda la serie histórica y un 4% más que en el mismo periodo del año anterior. Albañiles y peones están detrás de buena parte de este crecimiento, aunque los datos también dejan al descubierto desafíos como el envejecimiento de las plantillas, la escasa incorporación de mujeres y la creciente importancia de los profesionales extranjeros.
Así lo refleja el informe Mercado de trabajo de oficios cualificados en construcción, elaborado por Randstad Research, que analiza 13 ocupaciones vinculadas a toda la cadena de valor de la edificación. El estudio incluye perfiles técnicos y profesionales relacionados con la estructura y ejecución de las obras, las instalaciones, los acabados y el apoyo operativo.
El crecimiento resulta especialmente significativo porque no se concentra en una única profesión. Albañiles, peones, fontaneros, carpinteros y pintores han aumentado su número de ocupados durante el último año, confirmando el dinamismo de unos oficios de la construcción que continúan siendo fundamentales para el desarrollo de la actividad.
Albañiles y peones lideran el crecimiento del empleo en la construcción
Los perfiles directamente relacionados con la ejecución de las obras son los que experimentan algunos de los mayores incrementos.
Los peones de la construcción y la minería registraron un crecimiento interanual del 29,2%, el más elevado entre las ocupaciones analizadas, hasta alcanzar los 206.739 trabajadores.
También destaca la evolución de los albañiles y profesionales afines, cuyo empleo en la construcción aumentó un 13,7% en un año y alcanzó los 396.384 ocupados.
La albañilería se mantiene, de hecho, como la profesión con mayor peso entre los oficios estudiados. Los albañiles representan el 27,9% de todos los ocupados, por delante de los peones de construcción y minería, que concentran un 14,6%.
Tras ellos aparecen los electricistas de la construcción y profesionales afines, con un 11,6%, y los trabajadores de obras estructurales, con un 11%. Estas cuatro actividades reúnen conjuntamente el 65% del empleo correspondiente a los perfiles analizados por Randstad Research.
Fontaneros, carpinteros y pintores también ganan trabajadores
La recuperación de los oficios tradicionales va más allá de las profesiones que trabajan directamente en la ejecución estructural de las obras.
Los fontaneros e instaladores de tuberías registraron un crecimiento del 7,6% y alcanzaron los 77.505 trabajadores, mientras que el número de carpinteros aumentó un 5,9%, hasta situarse en 124.496 ocupados.
Los pintores, empapeladores y profesionales afines experimentaron una evolución similar, con un incremento interanual del 5,7% que elevó su número de trabajadores hasta los 102.287.
El avance acumulado durante los últimos años permite observar con mayor claridad la dimensión de la recuperación. Los oficios cualificados estudiados cuentan actualmente con más de 338.000 ocupados adicionales respecto al mínimo registrado en 2020.
El mercado laboral de la construcción se encuentra así en una situación muy diferente a la de hace seis años. Sin embargo, el récord de ocupación no elimina algunos problemas estructurales que pueden condicionar la disponibilidad de profesionales durante los próximos años.
El relevo generacional se convierte en uno de los grandes retos del sector
La distribución por edades muestra uno de los principales desafíos para el futuro del empleo cualificado en la construcción.
Los trabajadores de 45 a 54 años constituyen el grupo más numeroso, con 449.331 ocupados. A continuación aparecen los profesionales de entre 35 y 44 años, que suman 352.759 trabajadores.
Además, otros 307.581 ocupados tienen entre 55 y 64 años.
La presencia de profesionales jóvenes es considerablemente menor. El grupo comprendido entre los 16 y los 24 años cuenta con 75.283 trabajadores, mientras que los ocupados de entre 25 y 34 años ascienden a 211.570.
La concentración del empleo en la construcción en las franjas de mayor edad plantea, por tanto, la necesidad de incorporar nuevos profesionales capaces de sustituir progresivamente a quienes abandonen el mercado laboral.
Los últimos datos ofrecen, no obstante, algunas señales positivas. El número de albañiles de entre 16 y 24 años aumentó un 37,3% interanual, hasta alcanzar los 9.828 ocupados. Entre los carpinteros de la misma edad, el crecimiento fue todavía ligeramente superior, del 38,2%, situando el número de trabajadores cerca de los 9.000.
Este repunte puede apuntar a una mejora de la incorporación de jóvenes a determinados oficios, aunque su peso continúa siendo reducido frente a las generaciones de mayor edad.
Las mujeres apenas representan el 2,7% de los oficios cualificados
La incorporación de nuevos profesionales también pasa por ampliar la presencia femenina en unas ocupaciones que siguen estando fuertemente masculinizadas.
De los más de 1,4 millones de trabajadores contabilizados por Randstad Research, 1.379.679 son hombres y únicamente 38.688 son mujeres. Esto significa que el empleo masculino representa el 97,3% del total, mientras que las mujeres apenas alcanzan el 2,7%.
La evolución interanual es más favorable para el empleo femenino. El número de mujeres aumentó un 7,1%, frente al crecimiento del 3,9% registrado entre los hombres.
La diferencia de ritmo, sin embargo, parte de una base muy pequeña. Durante los últimos años, el empleo femenino en estos oficios se ha mantenido por debajo de las 41.000 trabajadoras, por lo que la brecha continúa siendo muy elevada.
El gráfico sobre evolución del empleo en la construcción por sexo incluido en la segunda página del informe muestra precisamente esta enorme distancia entre ambos grupos y cómo el crecimiento de la ocupación en los últimos años no ha alterado sustancialmente el desequilibrio.

Más de medio millón de profesionales son extranjeros o tienen doble nacionalidad
La evolución del mercado laboral también muestra la importancia que ha adquirido la mano de obra extranjera en la construcción.
Los trabajadores extranjeros y con doble nacionalidad alcanzaron los 504.581 ocupados en el primer trimestre de 2026, mientras que los profesionales de nacionalidad española sumaron 913.786.
Su presencia es especialmente elevada precisamente en dos de las profesiones que más empleo concentran.
Entre los albañiles y profesionales afines, los trabajadores extranjeros o con doble nacionalidad representan ya el 47,6% del total. Su número aumentó un 32,4% interanual, frente al avance de apenas el 0,7% registrado entre los trabajadores españoles.
En el caso de los peones de la construcción y la minería, su peso supera incluso la mitad del empleo. El 52,6% de los trabajadores son extranjeros o tienen doble nacionalidad, después de que este colectivo creciera un 30,2% durante el último año.
El empleo de profesionales españoles también experimentó un incremento considerable entre los peones, con un avance del 28,2%.
Los datos muestran así hasta qué punto la incorporación de trabajadores procedentes de otros países se ha convertido en un elemento relevante para cubrir las necesidades laborales de determinados oficios.
Andalucía lidera el empleo en los oficios de la construcción
El empleo en la construcción en España presenta además una importante concentración territorial. Cuatro comunidades autónomas reúnen cerca del 60% de los trabajadores pertenecientes a las ocupaciones analizadas: Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana.
Andalucía ocupa la primera posición, con 254.616 profesionales y un 18% del empleo nacional. Cataluña suma 225.926 trabajadores y representa otro 16%.
La Comunidad de Madrid alcanza los 186.200 ocupados, equivalentes al 13,2%, mientras que la Comunidad Valenciana cuenta con 179.561 trabajadores y concentra el 12,7%.
El mapa territorial incluido en el informe de Randstad Research permite apreciar visualmente esta concentración y sitúa a estas cuatro comunidades como los grandes polos de empleo entre los oficios estudiados.
El récord de empleo en la construcción abre el desafío de encontrar nuevos profesionales
La construcción llega a 2026 con una paradoja. Sus principales oficios cualificados alcanzan máximos históricos de empleo, pero buena parte de los datos que acompañan ese crecimiento apuntan a la necesidad de ampliar la cantera de profesionales.
Los 1,4 millones de ocupados suponen un nuevo récord y confirman la recuperación experimentada desde 2020. Albañiles y peones lideran el avance, mientras que otros perfiles esenciales para la edificación, como fontaneros, carpinteros y pintores, también continúan ganando trabajadores.
Al mismo tiempo, la reducida presencia de menores de 35 años frente a los grupos de mayor edad evidencia el desafío del relevo generacional, mientras que el 2,7% de presencia femenina muestra que existe todavía un enorme margen para incorporar mujeres a estas profesiones.
A ello se suma el creciente protagonismo de los trabajadores extranjeros y con doble nacionalidad, que ya superan el medio millón de ocupados y representan alrededor de la mitad de la fuerza laboral en actividades tan importantes como la albañilería y los trabajos de peón.
El reto no parece estar únicamente en continuar creando empleo en la construcción, sino en atraer, formar e incorporar a una nueva generación de profesionales capaz de responder a las necesidades de un sector que vuelve a necesitar con fuerza sus oficios tradicionales.
