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Cubiertas ajardinadas o cubiertas verdes: tipos y beneficios

cubiertas ajardinadas
13/01/2023

El cambio climático, hoy en día, es una realidad que las ciudades deben afrontar, y para ello es necesario hacerlas crecer de manera más responsable y sostenible. Una manera de hacerlo es la creación de espacios verdes y respetuosos con el medio ambiente, como son las cubiertas ajardinadas en las superficies de los edificios. 

¿Qué son las cubiertas ajardinadas?

Las cubiertas ajardinadas son un elemento constructivo que protege a los edificios en la parte superior y, por extensión, a la estructura sustentante. Este tipo de cubiertas permiten crear zonas verdes en lugares exteriores como terrazas o azoteas. Además, las cubiertas ajardinadas se pueden adaptar a todo tipo de cubiertas, como las planas o inclinadas.

El tipo de jardín que haya en cada cubierta dependerá de varios factores como las estructura del edificio, las necesidades del cliente, el uso al que se vaya a destinar, a los recursos de mantenimiento y a la zona geográfica donde se vaya a realizar el proyecto.

A día de hoy, existen miles de superficies de cubiertas sin uso alguno, que se convierten en grandes espacios sin aprovechar que no aportan nada a su propietario, a nuestra sociedad ni al medioambiente. Por suerte, las cubiertas ajardinadas cada vez se hacen más populares, debido a la transición energética y a la necesidad de espacios verdes y sostenibles.

Capas de las cubiertas ajardinadas

Las cubiertas ajardinadas se componen de varias capas, sin embargo, no siempre tienen todas, ya que las funciones de algunas de ellas pueden ser asumidas por un solo material. Este es el orden en el que se colocarían:

  • La capa impermeabilizante tiene la función de impedir el paso del agua conduciendola hacia su evacuación.
  • Protección antiraíces, esta es una de las capas que puede colocarse de manera independiente o puede ser una característica que tenga otra de las capas. 
  • La capa drenante se coloca por encima de la capa impermeabilizante y permite que el agua discurra sin obstáculos por encima de la lámina hasta su evacuación y sirve como protección mecánica. De esa forma nos cercioramos de la funcionalidad de la membrana aún en condiciones de lluvia.
  • La capa de retención retiene parte del agua que cae a la cubierta evitando que se pierda. 
  • La capa filtrante se coloca encima de la drenante e impide su obstrucción por las partículas del sustrato. Dicha capa separadora se coloca a lo largo de toda la superficie de la capa drenante.
  • La capa absorbente retiene el agua a modo de esponja para prolongar la humedad de la cubierta en el tiempo.
  • El sustrato es el medio de crecimiento de la vegetación, de sus características puede depender la absorción de agua, nutrientes y el peso de la cubierta. Encima se puede colocar otra capa que proteja el sustrato.
  • Por último, la vegetación es la capa más delicada de la cubierta vegetal, de su elección depende el correcto funcionamiento de todo el sistema.

¿Cómo funcionan las cubiertas ajardinadas?

Como acabamos de mencionar, las cubiertas ajardinadas se componen de diversas capas con unas específicas funciones, que crean un ciclo en el que se mantiene la cubierta.

En primer lugar y a simple vista tenemos la parte de la vegetación en una capa de sustrato, que desempeña las funciones de suministrar nutrientes, agua y oxígeno, así como soporte físico de la vegetación. Lo más recomendado son espesores mínimos de 4 cm y máximos de 15 cm. La descomposición biológica y la compactación de esta capa deberá ser mínima, constando en su mayoría de componente inorgánicos y con una capa superficial de materiales porosos de naturaleza mineral que prevenga los efectos del viento.

Luego tenemos la capa filtrante, que como su propio nombre indica es una capa que funciona como un filtro, que previene la obstrucción de la capa drenante a causa de partículas provenientes del sustrato. Suele ser una capa de geotextil no tejido que recubre la capa drenante en su totalidad para un mejor desempeño.

La capa de drenaje se coloca por encima de la membrana impermeabilizante protegiéndo su funcionalidad incluso en condiciones de lluvia continuada e intensa proliferación de raíces. Para ello se utiliza un geocompuesto drenante formado por una lámina alveolar de polietileno de alta densidad pegada a un geotextil no tejido termosoldado, formando los alvéolos una cámara entre el geocompuesto y la membrana impermeabilizante a través de la cual circula el aire y el vapor de agua.

Por último se coloca la membrana impermeabilizante, que protege de filtraciones de agua y la conduce hasta la zona de evacuación, para que sea expulsada.

Capas de cubiertas ajardinadas

Tipos de cubiertas ajardinadas

Existen diversos tipos de cubiertas ajardinadas, para diferentes características:

Extensiva

Se trata de un tipo de cubierta muy económico, ligero (por su sustrato de espesor reducido y poca cantidad de nutrientes requeridos) y con un mantenimiento mínimo. Suele usarse en cubiertas de difícil acceso o muy inclinadas.

Las plantas más adecuadas para su instalación son las especies de sedum, plantas vivaces y gramíneas. En general, plantas ruderales resistentes, con poca necesidad de riego, fertilizantes o nutrientes más allá del substrato natural que ya usan. Además este tipo de sustratos con espesor de 8-12 cm permiten una recolección de hasta 2,5 cm de lámina de agua tras la lluvia. Lo que permite la instalación de sistemas de retención de agua adicionales que favorezcan el desarrollo de las especies plantadas.

Las cubiertas verdes extensivas no suelen dar problema de malas hierbas ni de especies invasoras tras su instalación. Además, este sistema verde puede realizarse también a través de una instalación por módulos.

Dentro de este tipo cubiertas ajardinadas se pueden distinguir dos clasificaciones:

  • Cubiertas extensivas ligeras verdes. Tienen un bajo potencial de biodiversidad y una mínima capacidad de retención de agua de lluvia. 
  • Cubiertas extensivas superligeras verdes. Son capas muy delgadas y su diversidad vegetal está también muy limitada ya que las capas tienen tendencia a secarse.

Intensiva

Al contrario de las cubiertas extensivas, éstas se caracterizan por ser densas con una carga elevada, con espesores de sustrato por encima de los 30 cm, y la utilización de árboles, palmeras y plantas. Los lugares donde se suelen encontrar este tipo de cubiertas son en la parte superior o los techos de algunos centros comerciales a modo de espacio lúdico o recreativo, por lo que suelen ser zonas transitables. 

Este tipo de jardín en la cubierta requieren de un mantenimiento periódico, con tareas habituales de jardinería como como corte el césped, abonado, riego, drenaje o escardas, debido a que su variedad vegetal es superior a la que se puede desarrollar en una cubierta extensiva, por lo que también resultan más caras de mantener. Además, muchas de estas cubiertas incluyen la gestión del agua de lluvia e incluso algunos sistemas de recirculación de la escorrentía para el riego.

Proporcionan un gran aislamiento, lo que supone una ventaja a la hora de reducir el consumo energético de un edificio. Además, filtran y purifican el aire urbano y el agua de lluvia, por lo que sus beneficios medioambientales son más que evidentes.

Semi-extensiva o semi-intensiva

Este es un sistema que combina las características de las cubiertas intensivas y las extensivas. La vegetación integrada es moderada y se trata de plantas semiarbustivas, vivaces, suculentas autóctonas… Con espesores de sustrato de entre 15-30 cm con un mantenimiento necesario, pero más moderado que las cubiertas intensivas.

En cuanto al riego, será esporádico dependiendo de la vegetación que se seleccione. Para el caso de que haya limitaciones a la hora de regar estas cubiertas, existen especies herbáceas perennes que pueden ser la solución. Un techo verde cubierto con estas especies de plantas elimina los problemas de riego de un modo natural asegurando, además, un coste de mantenimiento bajo.

Las cubiertas ajardinadas semi-extensivas son sistemas ideales para tejados finos y parcialmente accesibles. A menudo se incluyen en azoteas con un uso social o recreativo por lo que se le añaden elementos paisajísticos para hacerlas más llamativas. 

Este sistema puede retener más agua de tormenta que una cubierta extensiva y proporciona una mayor riqueza ecológica. No obstante, es importante asegurarse de que exista un buen drenaje para que las plantas y su sistema radicular esté suficientemente bien aireado.

Beneficios de las cubiertas ajardinadas

Cada vez es más habitual el hecho de encontrarnos con cubiertas ajardinadas en las edificaciones nuevas, y esta proliferación no es precisamente por razones estéticas, sino por sus ventajas económicas y ecológicas.

En cuanto a sus beneficios económicos:

  • Este tipo de cubiertas protegen la edificación, reduciendo su temperatura superficial. Las temperaturas extremas pueden provocar que las cubiertas se dilaten y se contraigan teniendo que soportar una gran presión, que puede terminar creando desgaste, grietas, etc.
  • Genera ahorro económico, ya que volviendo al tema de las temperaturas, una cubierta ajardinada reduce, en el interior del edificio, las temperaturas altas en verano y en invierno actúa como un aislante térmico, reduciendo los costes de la climatización y calefacción.
  • Mejora de la calidad de vida y el confort de las personas, las cubiertas ajardinadas representan un agradable oasis de naturaleza, al mismo tiempo que producen una reducción de ruidos para los habitantes, ya que son absorbidos por la superficie vegetal.

Además, como es obvio, también tiene beneficios para el medio ambiente:

  • Mejora la calidad del aire y las plantas absorben y ayudan a reducir el polvo del ambiente, actuando como un filtro.
  • Actúa como una esponja que absorbe el agua de lluvia y después la vierte de nuevo poco a poco a la canalización. Incluso en instalaciones de poca altura la canalización soporta una menor carga.
  • Hábitat adicional para aves e insectos, generando ecosistemas dentro de las ciudades. Permite incluso incorporar pequeños ciclos de agua que limpian la ciudad de la polución y reducen el efecto invernadero.

¿Cuales son las desventajas de las azoteas verdes?

Al igual que beneficios, este tipo de cubiertas ajardinadas también pueden llegar a tener alguna desventaja, que es importante tener en cuenta antes de construir una:

  • Las cubiertas ajardinadas tienen mayores requisitos estructurales que se traduce en un aumento económico en gasto.
  • Algunos edificios ya existentes no podrían construirlos ya que no soportarían el peso del suelo y vegetación.
  • Los costes de mantenimiento pueden ser mayores según el tipo de cubierta donde se vaya a instalar.
  • Instalar una adecuada capa impermeable y a prueba de raíces puede aumentar el costo de instalación.
  • Mano de obra especializada en la ejecución.
  • Los problemas derivados de humedades o goteras en inmuebles ante una mala ejecución pueden derivar en un coste económico elevado.

Aspectos a tener en cuenta antes de instalar una cubierta ajardinada

Además de tener en cuenta los numerosos beneficios que aportan las cubiertas ajardinadas, es esencial tener diferentes aspectos antes de instalar una cubierta de estas características, para que los inconvenientes no resalten.

La climatología es un punto destacable a tener en cuenta, y esto dependerá en gran parte de la zona geográfica donde se vaya a colocar. Factores como el viento para la colocación de sistema de riego o cualquier elemento y la orientación para conocer la radiación solar que van a soportar las cubiertas son puntos claves.

También debes tener claro el tipo de edificio donde quieres instalar la cubierta ajardinada. Si es un edificio nuevo es probable que esté preparado para estos tipos de sistemas, sin embargo, si es un edificio con bastantes años, quizás la estructura no es la adecuada, y puede provocar problemas que se resolverían con un coste elevado. También tener en cuenta aspectos como el uso del edificio, la altura, su ubicación geográfica y orientación…

Saber si dispones de un sistema de abastecimiento eléctrico para el riego, el posible sistema de deshumidificador y el montaje de algún tipo de sistema de iluminación, en caso de ser necesario. Además del tipo de sistema de riego: elevados, rociadores, de goteo (superficial o cerca de la superficie), por capilaridad o con manguera, entre otros.

Y por último, el ángulo del techo. Si éste supera los 10º de inclinación, es mejor dejarlo en manos de un especialista. Y también, asegurarte del peso que pueda soportar el techo. A la hora de calcular el peso a soportar, debes considerar también el peso cuando esté saturado de agua o nieve y si el techo existente no puede aguantar el peso extra lo puedes reforzar con soportes de madera. En caso de no estar seguro, lo recomendable es acudir a un profesional.

Cómo instalar cubiertas ajardinadas

A la hora de instalar cubiertas ajardindas es importante seguir estos pasos:

  1. Añadir capa o membrana impermeable. Generalmente los techos ya cuentan con una membrana impermeabilizante, pero con una cubierta ajardinada habrá que añadir una adicional, que también sea resistente a las raíces de las plantas. Ésta debe ir en una sola hoja que cubra toda la superficie.
  2. Capa de drenaje. Es imprescindible que la cubierta tenga una manera de drenar el exceso de agua. Las salidas de desagüe se deben abrir del marco contenedor del techo verde para permitir que el agua salga a las canaletas del techo.
  3. El sustrato. La profundidad del sustrato determina la vegetación que en él crecerá. La mayoría de las cubiertas ajardinadas caseras tienen una profundidad de 7 a 20 centímetros. El sustrato necesita ser ligero y bajo en nutrientes, y evita usar la tierra común de jardín ya que son muy pesadas cuando se mojan y tienen un contenido de materia orgánica muy alto que promueve el crecimiento y vegetación indeseable.
  4. El sembrado. Se puede apilar de varias maneras:
    • Tapetes presembrados: se instalan de forma similar al pasto en rollo y consisten generalmente de sedums o de flores silvestres.
    • Siembra directa de retoños, semillas o plantas pequeñas.
  5. Mantenimiento. El mantenimiento para cubiertas ajardinadas caseras suele ser mínimo. Comprobar que las plantas tengan suficiente agua, en especial el primer año, y tras este el riego puede ser en intervalos de 6 semanas. También se debe comprobar que los drenajes estén libres.

¿Qué tener en cuenta respecto a la siembra?

  • Evitar los monocultivos, ya que el éxito en una cubierta ajardinada depende de establecer un conjunto de plantas de auto mantenimiento.
  • Cuanto más inclinada sea la superficie donde se va a colocar más importante es asegurarse de que las plantas que estén en la parte superior sean las que más toleran la sequía, ya que serán las que menos agua reciban.
  • Para reducir la necesidad de regar mientras las plantas se establecen en la cubierta, se recomienda realizar el sembrado en la época de primavera u otoño.
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