El Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) ha valorado el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 aprobado por el Gobierno, destacando su alineación con muchas de las propuestas que la institución viene defendiendo para abordar la crisis habitacional. El organismo subraya especialmente el reconocimiento de la calidad arquitectónica como un elemento clave tanto en la promoción de vivienda nueva como en la gran rehabilitación, aunque advierte de que el éxito del plan dependerá en gran medida de la capacidad para agilizar trámites administrativos y mejorar la coordinación entre Administraciones Públicas.
El CSCAE coincide con el diagnóstico del Ejecutivo al considerar que el problema de la vivienda en España tiene un carácter estructural. En este sentido, valora que el plan recoja buena parte de las medidas planteadas en el informe Diagnóstico y propuestas para resolver el problema de la vivienda en España, elaborado por la propia institución. Entre los aspectos más destacados, se encuentra la necesidad de actuar de forma simultánea sobre la promoción de nueva vivienda y la rehabilitación del parque existente.
Reequilibrar el parque residencial y activar la rehabilitación
Uno de los principales retos señalados por el CSCAE es el déficit de vivienda pública en España, que actualmente no alcanza el 2%, muy por debajo de la media europea situada en torno al 9%. El Plan Estatal de Vivienda plantea incrementar la promoción de vivienda protegida en distintas modalidades, tanto en alquiler como en propiedad, y garantizar su carácter permanente para evitar procesos de descalificación como los que se produjeron en etapas anteriores.
En paralelo, el organismo considera fundamental reforzar la rehabilitación integral del parque edificado. España cuenta con uno de los parques residenciales más envejecidos de Europa: cerca de un tercio de las viviendas supera los 50 años de antigüedad. Esta situación se traduce en carencias en términos de eficiencia energética, accesibilidad, seguridad y habitabilidad, derivadas de aislamientos deficientes, instalaciones obsoletas o ausencia de elementos básicos como ascensores.
En los últimos años, los fondos europeos Next Generation han impulsado un crecimiento significativo de la rehabilitación. Según datos de los Colegios de Arquitectos, en 2025 se visaron 55.558 viviendas para gran rehabilitación, lo que supone un incremento del 117% respecto a 2019. Sin embargo, esta evolución no ha sido suficiente para alcanzar los objetivos marcados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ni en la Estrategia a largo plazo de Rehabilitación Energética.
Por ello, el CSCAE valora positivamente que el nuevo plan destine el 30% de su presupuesto a la rehabilitación, dando continuidad a la inercia generada por los fondos europeos. No obstante, advierte de la necesidad de garantizar seguridad jurídica para los proyectos en curso o con ayudas aprobadas, un aspecto clave para evitar la paralización de actuaciones.
Regeneración urbana y nuevas formas de habitar
El Plan Estatal de Vivienda también apuesta por intervenciones de regeneración urbana y rural, con actuaciones integrales en barrios que requieren mejoras profundas. Para el CSCAE, este enfoque puede contribuir a reequilibrar el territorio, especialmente en el caso de ciudades medias, que suelen tener mayores dificultades para acceder a recursos en procesos competitivos.
Otro de los aspectos valorados es la incorporación de nuevas soluciones residenciales adaptadas a la realidad sociodemográfica. El progresivo envejecimiento de la población y los cambios en los modelos de convivencia hacen necesario impulsar tipologías como la vivienda cooperativa en cesión de uso, los complejos residenciales intergeneracionales o los alojamientos con mayor peso de los espacios comunes. Estas fórmulas buscan responder a nuevas formas de habitar y favorecer la cohesión social.
La calidad arquitectónica como eje del plan
El CSCAE pone especial énfasis en la importancia de mantener la calidad arquitectónica como criterio transversal en todas las actuaciones. La institución considera que no es posible abordar la emergencia habitacional sin garantizar condiciones adecuadas de habitabilidad, sostenibilidad y calidad de vida.
En este sentido, también advierte sobre el papel de la industrialización en la construcción. Aunque el plan contempla impulsar sistemas de construcción avanzada para optimizar costes y reducir plazos, el CSCAE subraya que estos procesos deben aplicarse sin comprometer la identidad urbana ni derivar en soluciones estandarizadas.
Coordinación administrativa y gestión, claves para el éxito
Más allá del contenido técnico del plan, el CSCAE insiste en que su éxito dependerá de factores de gestión. Entre ellos, destaca la necesidad de agilizar los trámites administrativos, especialmente en la concesión de licencias y contratación pública, y de mejorar la coordinación entre las distintas Administraciones con competencias en vivienda.
Asimismo, la institución valora positivamente la incorporación de mecanismos de seguimiento, control y evaluación de las actuaciones. Estos instrumentos permitirán dotar de mayor transparencia al mercado y facilitarán la adopción de medidas correctoras ante posibles desviaciones.
Una línea de trabajo continuada en materia de vivienda
El CSCAE mantiene desde hace años una implicación activa en el análisis del problema de la vivienda en España. Como miembro del Consejo Asesor de Vivienda, ha impulsado iniciativas como el informe Diagnóstico y propuestas para resolver el problema de la vivienda en España o el foro internacional Affordable Housing Activation, organizado junto a la Unión Internacional de Arquitectos.
Más recientemente, a través del Observatorio 2030, ha puesto en marcha el grupo de trabajo “Diseñando un parque de vivienda accesible y asequible, sostenible y saludable”, con el objetivo de contribuir a la creación de un parque residencial que responda a las necesidades actuales del país.
