El Congreso Mundial de arquitectos UIA ha concluido su edición de Barcelona superando las expectativas de participación y consolidándose como uno de los mayores encuentros internacionales sobre arquitectura celebrados en los últimos años. Durante cinco días, la ciudad ha reunido a más de 10.000 profesionales, estudiantes e instituciones procedentes de 130 países, registrando además más de 30.000 visitas a las diferentes actividades organizadas en sus principales sedes.
Más allá de las cifras, el congreso deja como principal legado la Declaración de Barcelona, un manifiesto que fija una hoja de ruta para el futuro de la profesión y sitúa la arquitectura como una herramienta esencial para responder a desafíos como la emergencia climática, el acceso a la vivienda, la transformación de las ciudades y la protección del entorno construido.
Un Congreso Mundial de arquitectos UIA con una participación récord
Celebrado bajo el lema «Becoming. Architectures for a planet in transition», el congreso ha convertido Barcelona en un gran laboratorio internacional donde se han compartido experiencias, investigaciones y propuestas sobre el futuro de la arquitectura.
Durante el encuentro se han desarrollado conferencias magistrales, mesas redondas, talleres, foros abiertos, exposiciones, recorridos urbanos y actividades culturales repartidas por algunos de los espacios más emblemáticos de la ciudad, con el Centre de Convencions Internacional de Barcelona (CCIB) como sede principal del programa científico. A ello se han sumado las actividades celebradas en Las Tres Chimeneas, el Disseny Hub Barcelona (DHub), la Sagrada Familia y el Castillo de Montjuïc, configurando un evento abierto tanto a profesionales como a la ciudadanía.
El balance final confirma el alcance internacional del encuentro. Además de los más de 10.000 asistentes acreditados, las actividades organizadas durante el congreso han superado las 30.000 visitas y los itinerarios urbanos han reunido a más de 2.000 participantes, unas cifras que la organización considera superiores a las previsiones iniciales.
La arquitectura como respuesta a los grandes desafíos globales
Uno de los aspectos más destacados del congreso ha sido el amplio consenso alcanzado en torno al papel que debe desempeñar la arquitectura frente a los principales retos contemporáneos.
Las diferentes sesiones han abordado cuestiones como la crisis de acceso a la vivienda, la adaptación al cambio climático, la descarbonización del entorno construido, la economía circular, la innovación tecnológica, la inteligencia artificial aplicada al diseño, la regeneración urbana o la calidad del espacio público.
A lo largo de las jornadas, arquitectos, urbanistas, investigadores, representantes institucionales y especialistas internacionales coincidieron en señalar que la arquitectura ya no puede limitarse al diseño de edificios, sino que debe convertirse en una disciplina capaz de mejorar la resiliencia de las ciudades, optimizar el uso de los recursos y contribuir al bienestar de las personas.
En este sentido, la organización ha destacado que el congreso ha servido para impulsar una visión más colaborativa de la profesión, favoreciendo el intercambio de conocimiento entre profesionales de todo el mundo y reforzando el papel de las nuevas generaciones de arquitectos en la transición hacia ciudades más sostenibles.
La Declaración de Barcelona marca el legado del Congreso
La ceremonia de clausura estuvo marcada por la presentación oficial de la Declaración de Barcelona, considerada el principal legado intelectual del Congreso Mundial de arquitectos UIA.
El documento recoge seis grandes compromisos que estructuran la visión de futuro de la profesión: tiempo, materia, vida, justicia, escala y significado, convertidos en los ejes sobre los que deberá avanzar la arquitectura durante los próximos años.
El manifiesto plantea que la arquitectura debe asumir un papel activo frente al colapso climático y la transformación del planeta, apostando por la reutilización de los edificios existentes, la reducción del impacto ambiental de los materiales, la protección de la biodiversidad y la defensa del derecho a la vivienda como un bien común.
Asimismo, la declaración defiende una arquitectura capaz de combinar innovación tecnológica y conocimiento tradicional, integrando criterios de sostenibilidad, calidad y equidad en todas las escalas de intervención, desde el edificio hasta el territorio. Según la organización, este documento servirá como referencia para los grupos de trabajo de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) hasta la celebración del próximo congreso, prevista para 2029.
Barcelona prolonga el legado del congreso con exposiciones y actividades abiertas
Aunque el Congreso Mundial de arquitectos UIA ha concluido oficialmente, parte de su programación continuará activa durante las próximas semanas como parte de la programación de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026.
Uno de los principales legados será la Exposición Central, instalada en las Tres Chimeneas de Sant Adrià de Besòs, que permanecerá abierta al público hasta el 19 de julio. La muestra reúne los resultados de las investigaciones desarrolladas específicamente para el congreso a través del programa Research by Design, abordando cuestiones como la regeneración urbana, la reutilización de materiales, el agua, la vivienda, la energía o la adaptación al cambio climático mediante instalaciones, maquetas, prototipos y piezas audiovisuales.
A esta propuesta se suman otras exposiciones e iniciativas culturales impulsadas en distintos espacios de la ciudad, reforzando la voluntad de acercar el debate arquitectónico a la ciudadanía y de extender el impacto del congreso más allá de sus cinco jornadas de celebración.
Barcelona consolida su papel como referente internacional de la arquitectura
La celebración del congreso ha supuesto también un importante impulso para la proyección internacional de Barcelona como ciudad vinculada a la arquitectura, el urbanismo y la innovación.
Treinta años después de acoger este encuentro por primera vez, la capital catalana ha vuelto a convertirse en un punto de encuentro para profesionales, universidades, administraciones públicas y organizaciones internacionales, consolidando su posición como escenario de reflexión sobre los grandes retos del entorno construido.
La coincidencia del congreso con la Capital Mundial de la Arquitectura 2026 ha reforzado además la programación cultural y profesional desarrollada durante el año, ampliando el alcance de las actividades y favoreciendo la participación tanto del sector como del público general.
El testigo pasa a Pekín, sede del Congreso Mundial de arquitectos UIA 2029
La ceremonia de clausura concluyó con el tradicional relevo entre ciudades anfitrionas de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA).
Barcelona cedió oficialmente el testigo a Pekín, que organizará la próxima edición del Congreso Mundial de arquitectos UIA en 2029, manteniendo la continuidad de un foro que, desde hace más de siete décadas, reúne periódicamente a la comunidad internacional de arquitectos para debatir sobre la evolución de la profesión y su contribución a los desafíos sociales, ambientales y urbanos.
La organización ha destacado que la edición de Barcelona ha permitido reforzar la cooperación internacional y generar nuevas redes de colaboración entre profesionales de todo el mundo, situando la arquitectura en el centro del debate sobre la transición ecológica, la transformación de las ciudades y el bienestar de las personas.
Un punto de inflexión para la arquitectura del futuro
Más allá del éxito de participación, el Congreso Mundial de arquitectos UIA deja como principal balance una reflexión compartida sobre el papel que deberá desempeñar la arquitectura en las próximas décadas.
Las conclusiones del encuentro apuntan hacia una práctica profesional cada vez más comprometida con la rehabilitación del parque edificado, la reducción de la huella de carbono, la gestión eficiente de los recursos, la innovación tecnológica y el acceso a una vivienda digna.
La Declaración de Barcelona sintetiza esta visión y constituye el principal legado del congreso, al establecer una hoja de ruta que invita a administraciones, profesionales, universidades y sociedad civil a trabajar conjuntamente para construir ciudades más resilientes, inclusivas y sostenibles.
Con la clausura del encuentro, Barcelona pone fin a una semana que ha reunido algunas de las voces más influyentes de la arquitectura internacional y que consolida al Congreso Mundial de arquitectos UIA como uno de los principales foros mundiales para definir el futuro del entorno construido.
